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Anecdotario   Alemania
 

Berlín - Alemania, 28/4/08
Palabras de Adrián desde Alemania

Es una sensación muy rara. Estar tan lejos y tan cerca. Será que
 al sentirme en la piel de Fausto, me vibra el cuerpo al sentir la
proximidad de su ambiente y su escénica.
Ayer tuvimos la oportunidad de ensayar en el Teatro en donde hoy se
llevará a cabo la representación y nos encontramos con un lugar
fascinante. En realidad el THEATERKAPELLE de Berlín, Alemania, es una
Capilla en la puerta de un cementerio, lugar muy místico por excelencia y
 en donde el clima íntimo de la sala, nos ayudó a a sentirnos profundamente
 consustanciados con la magnitud del trabajo que encaramos. Y la inevitable
reducción de la escenografía que trajimos se compensó con lo mágico del
espacio, en donde unos vitraux en el fondo de la escena culminó por dar un
 marco a la representación que nos seduce a imaginarnos que hoy será una
función muy especial.
Es el comienzo de una gira que nos llevará por distintas ciudades de
Europa, y coincide el debut con ser la primera vez que se representa
Fausto en idioma español en Alemania, lo cual nos llena de satisfacción
pero al mismo tiempo de temor por la enorme responsabilidad que significa
acercar al público berlinés una visión particular de su autor por
excelencia, sumada a la exigente tarea de haber reducido en la adaptación
 los textos de la primera parte del Libro para la interpretación de dos
actores y una actriz y un tiempo de realización inferior al de la representación textual original.
Sumado al desafío que significa, al no hacer la función con traducción
simultánea, lograr que el lenguaje sea entendido, no solo por aquellos que
 dominen el idioma español, sino también a través de la gestualidad y la
expresividad del cuerpo, por todo el público que asista a la
representación. Sobre todo teniendo en cuenta, para aquellos que conozcan
la obra, que en la puesta en escena, la misma no sigue el orden
cronológico de la secuencia de escenas del libro original y los personajes
 que inter actúan, sino que todos están concentrados en los protagonistas
 de la historia, intercambiando inclusive los roles dentro del juego
escénico. Verdaderamente un laberinto de interpretación afín al profundo
 pensamiento filosófico del genial autor. Intentando lograr no perder su esencia.
Debo resaltar en primer lugar la enorme sensibilidad puesta de manifiesto
por la gente responsable del Teatro, en donde lo han puesto a nuestra
disposición, nos han hecho sentir como en nuestra casa, y en donde además,
 la profesionalidad, cordialidad y impresionante solidaridad de los
técnicos, han hecho posible que en tan poco tiempo, pudiéramos disponer
del espacio a nuestra total satisfacción y al que esperamos hoy llenarlo
 con nuestra pasión y energía.
 
Adrián Di Stefano
Primera Función
Cuantas emociones nos puede deparar esta profesión y qué difícil de
transcribir en palabras todo lo que uno siente.
Sabíamos que la de ayer iba a ser la función más sensible de esta gira.
Por todo lo que significaba el primer contacto con el público, y como
podía influir en nuestro trabajo el manejo de nuestros sentimientos.
El mágico ámbito del espacio teatral con las luces a pleno comenzó a
ejercer la atracción propia de un encuentro que a medida que se acercaba
 la hora del inicio de la función latía con más ritmo. Y el murmullo de un
 público expectante que colmaba la capacidad de la sala, le daba un marco de excepción.
 Cada uno de nosotros con un silencio tenso y la mirada perdida pero a la
 vez reconcentrada, nos unía y escuchar los primeros acordes de la música
 del comienzo de la obra nos obligó (después supimos que a los tres nos
pasó lo mismo) a controlar un llanto emotivo por todo lo que había en juego en ese momento.
Las primeras palabras sonaron fuerte. Tratando de controlar el ritmo y
acentuando la expresión y la clara dicción para poder ser entendido. Y una
a una las frases se fueron multiplicando y avanzando hasta fundirse con
las primeras reacciones del público que se hicieron sentir. Por fracción
de segundos, en ese juego de ida y vuelta propio del actor, en el que a
veces, la inteligencia reemplaza al corazón, nos daba la tranquilidad de
pensar que íbamos por el camino correcto. Y nuevamente a entregarnos a
seguir dejando fluir el desarrollo de la emoción, y la pasión y el
temperamento ahora de las criaturas de nuestra creación, a quienes le
habíamos entregado todo nuestro ser.
Y llegó el ansiado final. Sonaron también muy fuerte las últimas palabras
a música, las luces y el silencio del público completó el cuadro en una
sintonía vibrante que solo se quebró con la reacción del aplauso
espontáneo, fuerte y sostenido que nos obligó a repetir nuestro agradecido
 saludo y unas palabras finales que cerraron una noche mágica y de mutua atracción.
Los comentarios posteriores sumamente alentadores nos corroboró que la
empresa no había sido en vano. Que más allá de la comprensión textual de
las palabras, estaba la comunión con el pensamiento, la expresión de un
sentimiento y el compromiso de un cuerpo para decir, y el lenguaje
universal que toma dimensión.
La adaptación, por su claridad y amplitud, y el atractivo de la
multiplicidad de roles y aún el intercambio de ellos, concentrados en tres
personajes, la perfecta sincronización de movimientos, en inter relación
 con el espacio, la identificación de los ámbitos lumínicos, la fuerte
presencia de la música para potenciar la acción, y la enérgica y
compenetrada interpretación, fueron los puntos que merecieron el mejor de
 los elogios de aquellos que se acercaron a compartir sus comentarios.
Atrás había quedado un laborioso trabajo con tropiezos y sobresaltos.
Lágrimas y sonrisas, frustrados intentos y un apretar los dientes para
avanzar a pesar de todo. Con la fuerza de la pasión, el amor y las
convicciones claras para intentar cumplir un sueno.
Proyectos de continuidad y deseos de intercambio, nos muestra que el esfuerzo valió la pena.
El Teatro Colonial, el Teatro Independiente, el Teatro Argentino estuvo
presente en Berlín, en un trabajo de integración actoral con otras
latitudes. Y lo hizo de pié y cumplió su objetivo.
Solo queda seguir creyendo y creciendo.
Adrián Di Stefano
Berlín - Alemania, 28/4/08"

Segunda Función:

Debut en tierra inglesa. Hoy tuvimos oportunidad de llevar a cabo nuestra primer función para un público universitario. Después de la experiencia de Berlín y un poco más relajado, nos preparamos para entrar en contacto con un público joven y no tan consustanciado con el texto afín, aunque tal vez más cercano al lenguaje por tratarse de alumnos del departamento de Español de las Universidades, en este caso de Leeds. Nuevamente la función salió muy ajustada, con mucha fuerza y una charla a la manera de debate posterior con estudiantes y Profesores nos demostró el alto impacto provocado y el interés por intercambiar opiniones sobre el trabajo realizado en su análisis desde el momento de la creación, tratando de indagar en el proceso de adaptación y concepción de los personajes dentro del contexto de la historia. Mañana un nuevo desafío nos espera. Esta vez en suelo londinense ante el público en general y en donde nuevamente será puesta a prueba la dificultad del idioma, sin la certeza del conocimiento del autor y su obra, pero con la firme convicción del ejercicio de la palabra y la capacidad expresiva de que seamos capaces de desarrollar.

Leeds – Inglaterra, 2/5/08

 
Tercera Función:

Segunda función en Inglaterra y primera en un Teatro de Londres y tercera de la gira. Para esta función, utilizamos una grabación en ingles antes de cada bloque anticipando lo que vendría. Es indudable que esto ayudó a una más completa comprensión del texto que como al decir de un espectador con posterioridad de la función: “entendí el 5% del texto, me encantó el 100%” y nuevamente elogiada la energía, la creación de personajes vivos. El espacio (que en mucho me recordaba el hoy desaparecido Teatrón de Buenos Aires) jugó aquí un papel importante. El público y nosotros estábamos entre sí, al alcance de la mano. Cada gota de transpiración, cada gesto y cada reacción se percibía en la piel y la comunión entre ambos, espectador e intérprete era inmejorable. Todo se pudo lucir. Las cadenas poblando el espacio, esta vez sin un dibujo uniforme pero atrapante y abarcador. Juego de iluminación acorde a lo planteado y oscuridad plena, jugaron a favor de un espacio que era platea y escenario al mismo tiempo y predisponía a un compromiso mutuo de esperable repercusión. Resultado positivo. Hasta aquí, la mejor función. Compacta, vibrante y madura. Manejando los tiempos, provocando climas de emoción, con silencios penetrantes y concentrada actitud ante la proximidad de las miradas.

Londres – Inglaterra, 3/5/08

 

Cuarta función:

Una nueva función, esta vez en la Universidad de Newcastle, que imaginábamos iba a ser la más plena y no nos equivocamos. El trayecto más amplio por tierra inglesa a su encuentro, nos iba madurando y alimentando al absorber con nuestra vista un paisaje de esplendor y riqueza. Llegar al ámbito de la representación nos ubicó en un espacio poblado de mesas de estudio y soledad de espiritualidad teatral. Había que transformarlo. Una vez más la luz de un proyector reemplazaría lo concentrado de la iluminación, el piso de una escena imaginando el dibujo con las cadenas de un laberinto que no podía ascender en altura. Y el condimento que faltaba para hacer aún más delicada la tensión. El reemplazo, por su inevitable ausencia, del técnico que nos venía acompañando. Y no encontrar quien lo pudiera cubrir. Conclusión: repartimos, de acuerdo a nuestra participación en escena, entre nosotros, el manejo del sonido y el prender y apagar de luces, modificando la ubicación de las entradas en escena por entre el público hasta el fondo del aula convertida en platea, para no ser vistos, logrando inesperadamente que percibieran aún más el respirar del trayecto, solo complicando el doble instante de la muerte escénica de los personajes, trasladando la misma hasta fuera de la vista del espectador. Raro al fin pero logrado. Distinto pero aceptable. Superamos el desafío. Nos obligó a una mayor concentración por el necesario rápido desprendimiento del latir del corazón encarnado en nuestros personajes para reemplazarlo por un inteligente pensar en lo que técnicamente debíamos resolver. Para volver a entregarnos al mágico mundo de la palabra y reiniciar el camino de la expresión. Y llegamos al final. Un nuevo debate. Un argentino, una española y un mexicano abrieron el fuego de las preguntas sorprendidas por el alto impacto del resultado logrado. Los oriundos del lugar y la lengua, no despegaban sus ojos de los nuestros, esperando encontrar en nuestras palabras de la charla, ahora despojadas de la expresión de la máscara y el cuerpo de los personajes, la sensibilidad que la reemplazara. Y así fue. No se querían ir y no nos dejaban ir. Y seguimos así un largo rato sin darnos cuenta del tiempo. Y nos invitaron a sus casas. Y compartimos su intimidad. Ahora éramos nosotros quienes pedíamos a gritos la expresión de sus palabras para entender su lenguaje. Y nos costaba. E imaginábamos más que lo que entendíamos. Y este cruzar de las veredas nos retro alimentaba. Pedíamos lo que nos habían pedido y más nos preocupaba. El tiempo de la maduración de la palabra. Nos despedimos enriquecidos y nuevamente entusiasmados. Se había iniciado la segunda parte de nuestro recorrido y sabíamos que ahora nos esperaba la parte más exigente de la gira. Cada día una función en un lugar distante. Cuidar nuestras fuerzas para volcarlas en el momento justo y que no se notara la fatiga que seguramente de aquí en más le iba a agregar una cuota de riesgo a cada presentación pero que nos iba a obligar a no bajar los brazos. El alimento de la recepción del público estaba funcionando. Y no debía parar.

Newcastle – Inglaterra, 6/5/08

 

Quinta Función:

Última función en suelo Inglés. La más riesgosa, la agregada a último momento y que no quisimos evitar. Valió la pena. Todo predisponía para poder ser un traspié. El apretado combinar de los traslados que nos llevó a no poder detenernos en nuestro “hogar” en Londres, y nos trasladó a Bristol con los tiempos coordinados merced a la precisión inglesa (y ni hablar de la alemana) y a la que ya nos habíamos acostumbrados y permitió poder llevarlo a la acción. Y valió la pena. La nueva pero ya repetida escenografía para nosotros habitual, volvió a sorprender e impactar y el contacto pleno con el público cercano una vez más dio su fruto. Como si no hubiera espacio a la mutua dispersión. Y concentrara la atención con más fuerza. Y vaya si valió la pena. Nos despedíamos del suelo inglés, del contacto con los jóvenes ingleses o los que allí estuvieses con optimismo. Habíamos acaparado su atención con la palabra. Intentando impactar en sus corazones con el lenguaje de la gestualidad y el resultado nos pareció haber sido positivo. Con esta ilusión nos fuimos. La empresa había sido muy exigente. El tiempo dirá si el objetivo se pudo haber cumplido.

Bristol – Inglaterra, 7/5/08

 

Sexta Función:

Primera función en el ámbito universitario en suelo Alemán y última función de la gira. Llegó a Frankfurt lo que quedaba de nuestros existencias. Nuestra humanidad venía golpeada. No así nuestra alma. Ésta estaba en la plenitud e inmensidad del regocijo. El cuerpo hacía lo que podía. Y en verdad, no podía más. Era el tercer día sin parar como una maratón de mal dormir y alimentar. Fue tan rápido el transformar del ámbito de frialdad académica (desde el punto de vista de lo teatral), que cuando llegaron los alumnos a ayudarnos a mover las mesas y sillas del lugar, ya estaba todo listo y preparado. Primer asombro mutuo. De donde sacábamos fuerzas? Una Profesora chilena que hacía las veces de nexo entre las dos culturas, iba siendo el termómetro del entendimiento. Aquí le tocó a mi compañero Nicolás abrir el fuego con una charla previa a la representación sobre el marco político y social de nuestra Patria y la función social del Teatro como expresión de la sociedad que la con lleva. No fue fácil su empresa. Pero impactó y atrapó la atención de los jóvenes universitarios. Y qué decir de la función. Digno cierre de un emprendimiento maravilloso y sorprendente. Las lágrimas sin fin de la mencionada Profesora nos conmovieron sin saber qué decir. Los ojos abiertos y expresivos de esos jóvenes lo decían todo. No hubo necesidad de más palabras. Todo se había dicho. Nos sentimos plenos y felices. Con nuestras humanidades por el piso. Pero nuestros espíritus elevados a las alturas del arte en comunión con el mayor esplendor del tiempo vivido. No cabe volver a transcribir los elogios recibidos. Quedarán en el recuerdo de nuestros corazones. Y las cálidas promesas de volver a continuar y acrecentar estos encuentros. Fue un punto de partida espectacular. Inolvidable y solo el tiempo dirá su proyección y enormidad. Solo por hoy nos queda la satisfacción del deber cumplido. La semilla de la siembra en suelo distante y desconocido. Y la esperanza de la cosecha en el tiempo de la maduración del bien partido.

Frankfurt – Alemania, 8/5/08